Machu Picchu: los pueblos que abrazan

Machu Picchu es una ciudadela inca ubicada en las alturas de las montañas de los Andes en Perú, sobre el valle del río Urubamba. Se construyó en el siglo XV y luego fue abandonada, y es famosa por sus sofisticadas paredes de piedra seca que combinan enormes bloques sin el uso de un mortero, los edificios fascinantes que se relacionan con las alineaciones astronómicas y sus vistas panorámicas. El uso exacto que tuvo sigue siendo un misterio.

Machu Picchu no solo destaca por su arquitectura impecable y su ubicación imponente entre montañas; también es un punto de encuentro entre ingeniería antigua, paisajes biodiversos, simbolismo espiritual andino y un legado cultural que trasciende fronteras.

La temperatura es cálida con aire húmedo durante el día, y fresca por la noche, oscila entre los 12 y los 24 grados centígrados. La zona es muy lluviosa, en especial entre noviembre y marzo. Las lluvias, que son copiosas, alternan rápido con intenso brillo solar.

El conjunto del sitio arqueológico ha sido construido sobre el batolito de Vilcabamba, compuesto de rocas intrusivas que datan de unos 250 millones de años, intrusivos Permo-Triásicos ​con principal base de granito blanco a grisáceo, cortado por algunas vetas de tonalitas y talcesquistos. El macizo granítico se encuentra cortado por una serie de fallas y diaclasas que juegan un papel importante en la conformación actual del relieve y en su evolución. En el Mapa Geológico del Cuadrángulo de Machu Picchu (27-q) del Instituto Geológico Minero y Metalúrgico del Perú se observan dos grandes fallas de rumbo regionales que cortan la zona, llamadas Fallas Huayna Picchu y Machu Picchu, de orientación NE-SO. Estas fallas no han tenido actividad reciente.

«Por la variedad de sus encantos y el poder de su hechizo, no conozco ningún otro lugar en toda la región que pueda compararse con él»

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