La historia de Malibú es la transición de un santuario indígena a un exclusivo refugio de estrellas. Originalmente habitada por la tribu Chumash, quienes la llamaban Humaliwo(«donde las olas suenan fuerte»), la zona permaneció prácticamente aislada hasta finales del siglo XIX. En 1891, la familia Rindge compró el rancho completo y luchó legalmente durante décadas para mantenerlo como un «reino privado», llegando a colocar guardias armados para impedir la construcción de carreteras. Sin embargo, tras perder una batalla en la Corte Suprema, la apertura de la carretera Pacific Coast Highway en 1929 cambió todo. Para pagar deudas, la familia comenzó a alquilar lotes frente al mar, dando origen a la Malibu Colony, donde figuras de Hollywood establecieron sus residencias. A partir de los años 40, se consolidó como el epicentro mundial de la cultura del surf, y en 1991 se constituyó oficialmente como ciudad para preservar su carácter rural y exclusivo frente al desarrollo urbano de Los Ángeles.