Este territorio era originalmente un asentamiento de la cultura indígena Calima, a la que se le debe el nombre de este municipio, cuyos pasos por esas tierras datan de hace 115 años.
Aquí se encuentra el Lago Calima, como se conoce al Embalse Calima, que se ha convertido en uno de los destinos turísticos más importantes del suroccidente colombiano gracias a su clima, paisajes y oferta turística. Además, sus fuertes y constantes vientos hacen de esta región, el tercer lago en el mundo que ofrece condiciones muy favorables para el aprendizaje y la práctica de deportes como kiteboard (kitesurf), windsurf, optimist, entre otros.
