
El Castillo de San Felipe de Barajas es una fortificación localizada en Cartagena de Indias, Colombia. Su nombre real es Fuerte de San Felipe de Barajas y está situado en la cima del cerro San Lázaro. Fue construido en 1536 y ampliado en 1639 y 1657 durante la época virreinal española. Sufrió constantes asedios por parte de ingleses y franceses, el comandante francés Barón de Pointis lo tomó a mediados de 1697.
En 1984, la Unesco incluyó el centro histórico de Cartagena de Indias, el conjunto de sus fortificaciones y el castillo de San Felipe de Barajas en la lista de Patrimonio de la Humanidad. También forma parte del patrimonio histórico y cultural de Colombia, según el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes.
A lo largo de toda su historia, la fortificación militar ha sufrido varias remodelaciones y restauraciones con el fin de evitar su deterioro y conservarlo. Es uno de los mayores atractivos turísticos de Cartagena y es lugar de importantes eventos y reuniones sociales. El 14 de abril de 2012, el castillo fue el escenario principal de la cena de bienvenida en la celebración de la VI Cumbre de las Américas.
La construcción del castillo de San Felipe de Barajas inició en 1536 por militares españoles y esclavos africanos. Fue erigido con materiales propios de la época, como el cemento y la roca, y su ubicación geográfica (colina de San Lázaro) obedecía a una estrategia militar, debido a la elevación del terreno (cuarenta metros sobre el nivel del mar). Gracias a esta altura, se divisaba cualquier movimiento del enemigo y, en consecuencia, se maximizaba el tiempo de reacción ante cualquier intento de invasión. La edificación del fortín supuso la protección de Cartagena de Indias contra los ataques de los franceses comandados por De Pointis en 1697 y de los ingleses liderados por Edward Vernon. En 1741, al jefe inglés se le encomendó la misión de atacar y destruir la ciudad acompañado de una tropa que excedía los 27 000 soldados, junto con 186 buques y 2000 cañones, mientras que el militar español Blas de Lezo (protector de la ciudad) se defendió solo con 3600 hombres y seis buques.
A pesar de la desventaja militar, el comandante español logró someter y juzgar a Vernon y a todas sus tropas. Luego de la confrontación, Vernon se alejó del sitio y exclamó contra Lezo: «God damn you, Lezo! (¡Que Dios te maldiga, Lezo!)», mientras que este le replicó: «Para venir a Cartagena es necesario que el rey de Inglaterra construya otra escuadra mayor, porque esta solo ha quedado para conducir carbón de Irlanda a Londres».